El patín en Calafell

Los primeros patines

A principios del siglo XX, y especialmente a partir de la instalación en 1922 de las colonias de Vilamar, la Playa comienza a tener una fuerte llamada como lugar de veraneo por la bondad de su climatología y las propiedades del agua de mar, muy yodada.
Así, la burguesía barcelonesa empezó a fijar segundas residencias en Calafell; algunos construyeron chalés novecentistas en el Trajo de Levante; otros alquilarían (y después adquirieron) algunas tiendas de pescadores y las reformaron.

Los primeros patines en Calafell de los que tenemos referencia son los años 1933-34 (ver el anexo “Òscar Sorg. El primer socio campeón”) de la mano de estos primeros veraneantes barceloneses. Eran patines de la época, palabra pesadas y con velas cangreas.

La foto del primer patín documentado en Calafell muestra un patín de estas características precisamente junto a las colonias Vilamar y rodeado de veraneantes.

El patí Català

Primero patín documentado gráficamente en Calafell. Años 1930.
Archivo municipal del Ayuntamiento de Calafell. © Guixens.

El primer veraneante patinaire de lo que tenemos constancia es Ramon Marimon en los años 1950. Era un apuesto veraneante de Barcelona que veraneaba a la altura de la calle Monturiol.

En aquella época no había varadero y los patines estaban esparcidos por la playa, en medio de las barcas de pesca.

 

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Patín de Ramon Marimon, el primer veraneante con patín en Calafell. Año 1950.
© Archivo municipal del Ayuntamiento de Calafell.

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El patín de Ramon Marimón, al fondo, con dos barcas del modelo “Pusa” de las familias de veraneantes Vidal y Fernàndez. Año 1959. © Òscar Vidal

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Patino rodeado de barcas de pesca y el Bot Salvavides. Al fondo se ven más patines.
© Raymond

En esa época también se empezaron a alquilar patines de madera a remos en la Playa, los precursores del patín a vela. El negocio estaba regentado por una familia de Calafell, cal Veler, y que años más tarde su hijo Pere Pasqual estaría muy vinculado al mundo del patín ya que fue comodor del Club Náutico y restaurador de patines.

El uso del patín en Calafell se fue extendiendo entre los veraneantes de Barcelona, especialmente en el Trajo de l'Espineta. En aquella época los veraneantes eran pocos y pertenecían a familias acomodadas. Consideraban que vivir de cara al mar y sólo tomar el sol era muy aburrido. Así decidieron dedicarse a navegar. Y decidieron que la embarcación ideal por estas playas era una embarcación sin quilla. Y, dado que muchos de ellos eran del Club Natació Barcelona, adoptaron la decisión de adoptar el patín (ver el anexo “Josep Ma. Aragonés Ollé, presidente de 1984 a 1988. Un presidente amante y practicante de la vela ligera ”).

 

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Sufrió a remos. Años 50.
© Archivo municipal del Ayuntamiento de Calafell.

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Patín a vela en medio de patines a remos. Años 50.
© Raymond.

Associació Patí Català Calafell

Patines junto al Pósito de pescadores. Años 60. 

En los años 60 había ya una numerosa flota de patinadores en el barrio de la Espinita de la mano de veraneantes ilustres de Barcelona, entre ellos Carlos Barral, Marc Sagrera, Josep Ma. Aragonés, Frederic Rubiés, Jaime Rotés, Manel Rodes, Bordas, etc. Todos ellos eran navegantes apasionados e incansables que pasaban horas en el mar.

Por entonces los patines todavía se encontraban esparcidos por toda la playa, aunque había una mayoría de patines en el Trajo de la Espinita, que se reunían en el Bar Marina, que se constituyó en su sede social particular.

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Patino de la familia Fernández a la altura del fallecido bar La Gamba. © Foto Raymond.

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El Peso y el bar Marina en el fondo.
También se pueden apreciar el Bar Calafell, la Carnicería Vila, Cal Fèlix, el Hotel Cataluña y, al fondo, el Sanatorio.
El muro todavía no estaba. Los coches aparcaban en la arena. Finales años 60.

Una curiosidad remarcable: Guido Depoorter vio un patín en acción por primera vez en 1959 mientras tomaba el sol en la playa de Calafell, donde veraneó hasta 1963, antes de trasladarse a Sant Antoni de Calonge. Le pareció una imagen idílica y allí se despertó la curiosidad de este hombre que es uno de los que más ha hecho por la expansión y promoción del patín a vela (más tarde escribiría el primer libro sobre esta embarcación, abrió y consolidó el mercado belga, y creó la cuna de la generación de patininarios que dominó los campeonatos de España de la década de los 90's.

El Club Náutico Calafell

Orígenes

Estos patinadores hablaron de la necesidad de que hubiera un Club Náutico en Calafell para poder organizar pruebas de patines a vela y tener un lugar de reunión, así como también Carles Barral manifestó que un Club Náutico podría servir como centro de entendimiento y comunicación con los pescadores de Calafell (ver el anexo "Notas históricas del Club Náutico de Calafell"). También se establecieron conversaciones con otros veraneantes de Calafell del barrio de Levante, como los señores Riart, Grifé, Martorell, Corrons, etc, que tenían una idea de un club más lúdico y social.

Después de varias reuniones, finalmente el 15 de agosto de 1967 se firmó el acta fundacional del Club Náutico Calafell en la terraza del hotel Maricel. El presidente fue el señor Francisco Grifé Bruguera.

Con este empuje, en el que también tomaba parte el presidente de la Cofradía de Pescadores Joan Solé “Manila”, se acotó un pedazo de playa con una valla de madera para varar los patines junto al Pósito de pescadores. Incluso se dibujó un proyecto de sala de reuniones para ser construido sobre el Pósito de pescadores, que nunca se realizaría.

Allí se clavó un mástil con un gallardillo diseñado por Carles Barral (ver el anexo “El porqué de nuestro gallardet”), que se convertiría en el oficial del futuro Club Náutico y que quería representar a Calafell, antigua playa marinera y entonces arenal balneario.

En agosto de ese mismo año 1969 tuvo lugar el XXVI Campeonato de España de Patí en Vela en Calafell. Vinieron muchas personalidades locales y estatales, como el presidente de la Federación Española de Vela, el ministro de Marina o el ministro de Información y Turismo.

Los presidentes del club que siguieron a Francisco Grifé Bruguera fueron: Francisco Grifé Bruguera, desde 1967 hasta 1972; Josep Martorell Casanovas, desde 1972 hasta 1976; Conrado Sastre Costa, desde 1976 hasta 1980; Joan Martínez Martínez, desde 1980 hasta 1984; Josep M. Aragonés Ollé, desde 1984 hasta 1988; Francisco Sastre Raspall, desde 1988 hasta 1992…

El primer comodor del Club fue Joan Solé Bosch, el conocido “Manila”, hasta que en 1970 lo sustituyó Jordi Maré Salvadó, hasta 1983. Los siguieron Francisco Sastre Raspall, José Marín Herrera, Pedro Luis Poch de Robert…

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Gallardet del Club Náutico diseñado por Carlos Barral.

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Vista aérea de las instalaciones del Club en 1976.

El esplendor

El Club vivió unos momentos grandiosos en los años 70 y 80, tanto a nivel deportivo como social.

En 1972, siendo príncipe de España SM Don Juan Carlos I de Borbón, firmó y envió una dedicatoria a la recién creada Escuela de Vela del Club.

En 1977, en reconocimiento a la intensa y destacada afición al deporte de la vela, la Federación Catalana de Vela concedió al Club Náutico Calafell la placa de honor en el “Mejor Club de Catalunya”.

En los años siguientes se siguieron celebrando numerosas regatas y campeonatos, entre los que destacan, cuando a patín a vela se refiere: el 47º campeonato de España de patines de 1985, el 2 Campeonato de España de vela ligera de 1992″, o los campeonatos de Cataluña de patín a vela de los años 1973, 1975, 1977, 1979 y 1981. A lo largo de su historia, el Club Náutico ha organizado más de 1.000 regatas en diferentes clases y ha sido un referente a nivel nacional.

Buena parte del éxito deportivo estuvo motivado por el empuje de Jordi Maré Salvador en la escuela de vela fue fundamental, en parte por su cargo de vocal del comité deportivo de la Federación Catalana de Vela. Maré también sería un destacado patinario y, más tarde, llegaría a ser presidente del adipav (1981-83 y 1986-88).

El CNC tuvo deportistas destacados en distintas clases. En patín destacó Mariano Sancho, campeón de España de 2ª categoría, subcampeón de Cataluña de 1ª categoría y tercer clasificado del campeonato de España de 1ª categoría. pero también hay que recordar, aparte de Jordi Maré, Josep Maria Aragonés, Pedro Anton Bosch, Antonio Sánchez Sastre, Jordi Maré Giménez.

En otras clases cabe destacar: Ricard Rovira (subcampeón del mundo y de España de la clase Optimist, campeón de España de la clase Láser, campeón de España de la clase Hobie Cat 16, participaciones en Campeonatos del Mundo de la clase Optimist y Hobie Cat); Oscar Fernandez (campeón de España y de Cataluña de la clase 420, participación en Campeonato del Mundo de la clase 420); Ramiro Fernández (campeón de España y de Cataluña de la clase 420, campeón de Cataluña de la clase Optimist, subcampeón de Europa de la clase Optimist, participación en Campeonatos del Mundo de la clase 420 y la clase Optimist); Fredy Brú (Un título de campeón de España de la clase Hobie Cat 16); Albert Vallés y Tito Sastre (Campeones de España de la clase Optimist por equipos).

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Cartel del campeonato de España de 1992, realizado en acuarela por el pintor y secretario del Club durante muchos años Rafel Romeu.

En cuanto a la flota de patines, Calafell tuvo la segunda flota más numerosa de todo el litoral, únicamente por detrás del Club Natació Barcelona, superando el número de 100 patines en verano. A esta flota debían sumarse cerca de una veintena de patines del Club Náutico Seguro.

En esa época el Club era reconocido en todo el territorio y fue un referente de la vela y del mundo del patín.

En los años 70 se dio forma a la idea de un puerto en el Estany y trasladar las instalaciones del Club, que se habían quedado pequeñas.
Primero se presentaron dos proyectos que no fueron aprobados por Barcelona. Un tercer proyecto
de puerto para 250 amarres en la zona del Estany, de los cuales 50 para pescadores, realizado con el consenso del Director General de Puertos, sí pasó la aprobación de Barcelona y Madrid. Pero el proyecto no acabó aprobándose a última hora en Calafell (ver anexo “Conrado Sastre Costa, presidente de 1976 a 1980. Periodo de títulos internacionales”).


Aparte de esta actividad principal de navegación a vela ligera, en el club se realizaban otras actividades como la pesca, el esquí náutico, el fútbol-playa, el voleibol y otros.

También había muchas actividades sociales: verbenas, fiestas y actuaciones de grupos de prestigio. Destaca la actuación del grupo “Los Platters” en 1992 con motivo del 25 aniversario. En esa época el club tenía 800 socios.

El cambio de ubicación

Sin duda el motivo principal de que muchas embarcaciones se marcharan a otros Clubs de manera paulatina, menguando también la actividad deportiva, fue la pérdida progresiva de arena en la playa a partir de los años 70 motivada por la construcción de los puerto “isla” de Segur y Comarruga. La antigua playa formada por una banda de arena fina y limpia, el antiguo arenal de Calafell, desapareció por completo. El varadero del Club quedó borrado.

Esta situación se revirtió, en parte, cuando en septiembre de 1993 se empezaron los trabajos de regeneración de la arena (dos barcos estuvieron trabajando ininterrumpidamente desde septiembre hasta finales de noviembre, dejando una anchura de 100 metros de playa; en junio ya habían desaparecido más de 20 metros).

Además, la desaparición de la playa dejó desprotegidas las instalaciones del Club, que quedaron dañadas por diferentes temporales. Como el fuerte tornado del año 1987, que estropeó las instalaciones y muchas embarcaciones. También destaca un regreso de 1972 que pilló a los patinaires en plena regata a mar abierto y les hizo dar varias vueltas, pasando por chocolatera y con los patrones cogidos en el casco de la embarcación. No hubo desgracia física ni material. Y en 1997 hubo un temporal de mar que inundó todas las instalaciones y el pueblo.

El patí Català
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En septiembre de 1993 se iniciarían los trabajos de regeneración que durarían 3 meses y dejarían 100 metros de playa. 

Pero el momento más dramático de toda la historia del Club fue cuando en 1997 perdió su ubicación. Este miedo ya empezó en 1988 con la redacción de la Ley de Costas. Se luchó muy duro para continuar en la misma ubicación, consiguiendo el apoyo del Estado (antiguo MOPU, Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo) y de la Generalitat, pero finalmente no se logró el apoyo del Ayuntamiento.

Esto significó el declive del Club. Muchos socios se dieron de baja por distintos motivos. Paralelamente a estos hechos, a partir de los años 80 se empezaron a introducir con fuerza los catamaranes, especialmente en Calafell. 

Desde entonces, el CNTC fue recuperando lentamente su actividad náutica. 

También es cierto que el encaje del Club con el pueblo ha sido siempre delicado. Pese a tener gente dentro en el club a diferentes niveles (presidentes, comodores, secretarios, deportistas) que vivía y estaba implicada en Calafell, el pueblo siempre lo había visto como algo foráneo y poco integrado.

El Club también se resintió a nivel deportivo. Durante los primeros tiempos todavía se mantuvo actividad y hasta finales de los años 90 dispuso de un equipo de regatas de patín activo: A. Martínez, R. Mercader, M. Del Pozo, JM Aragonés, C. Aragonés, C. Suave.
La flota estaba en Sitges y después regresó.

A partir de entonces, la actividad deportiva fue nula y el número de patines se redujo a desaparecer.

 

En la actualidad

Durante muchos años en Calafell habían desaparecido prácticamente los patines. Salvo un par en el Club Náutico-Tenis, los pocos patinaires que habían sobrevivido a esta etapa tenían el patín en algún varadero del pueblo vecino, El Vendrell.

Pero en 2008 se empezaron a organizar y celebraron el I Encuentro de Patino en Vela de Calafell dentro de la Fiesta Mayor de Sant Pere con 13 participantes. Otro grupo de entusiastas de la vela, Liberty Sports y la Escuela de Vela de Calafell, organizan el mismo año el I Open Villa de Calafell para patines y catamaranes, con una treintena de participantes.

En enero de 2010 fundaron la asociación del Patí Català de Calafel y se montó un varadero junto al Pòsit, donde había tenido origen el patín medio siglo antes. Aquel año en el III Encuentro de Patín en Vela de Calafell de Sant Pere tuvo 22 participantes. Desde entonces la asociación tiene una flota estable de unos 25 patines y han recuperado la actividad patinaire en Calafell: organizan regatas sociales, el Encuentro de patín de Sant Pere, la Vuelta a Cataluña por etapas, etcétera.

 

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Patines navegando en Calafell, frente al antiguo Sanatorio, durante el año 2012.

El 29 de mayo se presentó oficialmente la asociación ante unas cincuenta personas, entre ellas el alcalde y varios concejales. El acto tuvo lugar en la capilla neorrománica de la antigua Masía del Hostal, que data de finales del siglo XIX, que es la sede de la entidad. También asistieron representantes del Bot Salvavides, Llaguts y Vogadors, entidades locales relacionadas con el mar. Toda la prensa local se hace eco del acto.

Los objetivos de la asociación, aparte de recuperar la navegación en patín a vela en nuestro pueblo, tenía por objetivo la recuperación del patrimonio náutico de Calafell. En 2010 ya se salta el primer barca de vela latina. Desde entonces, la actividad de recuperación de embarcaciones tradicionales realizada en los astilleros de la asociación y la flota de embarcaciones tradicionales no ha parado de crecer. También participan en diferentes actividades, como la organización de Encuentros de Vela Latina en Calafell (2012 y 2017) o cursos de navegación en vela latina, entre otros muchos.

En noviembre de 2011, la revista ARGO del Museo Marítimo de Barcelona nos dedica un extenso artículo. El Punt Avui también nos dedica 4 páginas en enero de 2012. Y TV3 nos dedica todo un programa de Thalassa el 4 de mayo de 2012.

En verano de 2012 nace la escuela de vela Mar Mítico Mar Lúdico dentro de la asociación. Dos años más tarde se constituyera aparte, como empresa independiente, la Escuela de Vela Calafell, que más tarde se llamaría Sailing Center. La escuela toma empuje y se implanta en diferentes ubicaciones en la playa (dentro y fuera de Calafell) y en el puerto Segur-Calafell. También se introduce la vela en los institutos del pueblo. Es una pieza fonalmental en la recuperación de la vela.

Todo este empuje da sus frutos y la actividad del Club Náutico renace. Aprovechando el impulso de la escuela de vela “Sailing Center” de Calafell que gestionaba el espacio del varadero del Club y el aumento de flota de patines motivada por la creación de la asociación del Patí Català, en 2015 organizan campeonato de Cataluña de catamaranes y el Trofeo Retorno de patín a vela, y en 2016 organizan el campeonato de Cataluña de patín y el campeonato de España de catamaranes. En 2016 también se volvió a formar un equipo de regatas de patín que representó a Calafell en los campeonatos de Catalunya por equipos e individual.

La construcción de patines

Albert Ferrer “Chicus” regentaba un taller familiar de carpintería en la calle Monturiol de Calafell. pero dos hechos le animaron a empezar la fabricación de patines en 1970: por un lado la quiebra en el pago de una factura importante; por otra, la influencia de algunos socios del Club Náutico que le simularon que los patines se pagaban al contado.

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Tarjeta del taller de Albert Ferrer.

Así, de la mano de su joven ayudante Joan Tutusaus “Estasi”, contactó con el entonces único fabricante de patines de todo el mundo, Antoni Soler. Él los recibió amablemente y les explicó cómo él los fabricaba en su taller de Badalona, también les enseñó el molde que utilizaba (ver el anexo “Entrevista a Joan Tutusaus, 'Estasi'. Fabricante de patines con el 'Chicus' ”). El joven Estasi tomó nota de todo.

Seguidamente fueron al adipav a pedir los planos oficiales y, en un mes, Juan montó el molde que había visto.

Albert Ferrer “Chicus” regentaba un taller familiar de carpintería en la calle Monturiol de Calafell. pero dos hechos le animaron a empezar la fabricación de patines en 1970: por un lado la quiebra en el pago de una factura importante; por otra, la influencia de algunos socios del Club Náutico que le simularon que los patines se pagaban al contado.

El molde permitía construir los patines de forma artesanal pero en serie y exactamente iguales (ver el anexo “Notas históricas del Club Náutico de Calafell”). El método de construcción era totalmente inverso al actual. Estos primeros patines tenían la característica de tener costillas, 17 en total, como los barcos de madera tradicionales. Este hecho les daba una extraordinaria rigidez, pero tenían el inconveniente de que no eran estancos.

Por este motivo, un poco más tarde, en 1972, Joan ideó otro molde más eficiente que permitía hacer cascos estancos y más rápidos, de manera parecida a cómo lo hacía Antoni Soler y que se ha mantenido hasta el actualidad.

Cabe remarcar que la relación entre ambos constructores fue fluida y cordial, e intercambiaban experiencias y material. Incluso preparaban algunos pedidos de madera conjuntamente. Las mejoras en las embarcaciones, muchas de ellas procedentes del contacto con los regatistas, se introducían a la vez en los dos talleres.

El mercado de Antoni Soler, por su ubicación, era más amplio. pero los patines de ambos constructores navegaban muy bien y daban resultados similares en competición.

En el taller también se construían los palos, que en esa época y hasta finales de los años setenta, eran de madera. La construcción del mástil era también artesanal, a partir de dos mitades longitudinales a las que se iba dando forma manualmente y que hacía imposible fabricarlos igual. La forma era igual, pero la flexibilidad, el poder de recuperación y el peso eran incontrolables. Los mejores patrones probaban varios palos antes de comprar uno.

El taller de Chicus fabricó patines hasta la jubilación de Albert Ferrer en 1992.

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Factura de 1986 del patín Raor, de la familia Vidal, fabricado por Chicus.
El precio de semillas: 273.000 pesetas. Ahora un patín nuevo cuesta unos 7.000 euros.

Toda la información sobre esta embarcación genuina catalana y única en el mundo

¿Cómo hacer uno?

¡Tenemos un patín para hacer de papiroflexía! La figura fue creada especialmente por la conmemoración del 40 aniversario del Club Marítimo Cubelles, por Mª Jesús López en octubre de 2010.

Para ayudarle hemos hecho una plantilla para el casco y las velas. El casco tiene 2 partes, que deben imprimirse en una hoja a dos caras.

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¿Cómo nació?

El patí CatalàEl patín de vela es una evolución del patín de remos que nació en las playas de la barcelonesa y Badalona a principios del siglo XX, al que se sumó un palo, una vela y el aparato necesario para maniobrarlo. La forma y dimensiones definitivas las establecieron, entre 1935 y 1940, los hermanos Mongé del Club Natació Badalona.

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¿Cómo se construye?

PatiInfo Construccio La construcción del patín catalán es totalmente artesana y se realiza íntegramente en madera africana, lo que da una gran belleza a esta clásica embarcación.

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¿Cómo se navega?

PatiInfo Navega Navegar con patín es la pura esencia de la vela. Dicen que el patín no se puede mandar, es necesario convencer.

La característica principal es que no tiene orza ni tomillo y es precisamente la ausencia de unos elementos, en principio tan imprescindibles para la navegación, lo que hace que sea una embarcación tan singular. Además, se empareja rápidamente en cualquier playa, sin ayuda y en pocos minutos.

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¿Cómo es?

Patí navegant en rumb de cenyida El patín es una embarcación única en el mundo por su sencillez y su navegación. Su construcción también es totalmente artesanal.

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