La pesca ha sido uno de los ejes fundamentales de la economía calafellense a lo largo de los dos últimos siglos. Sin embargo, no siempre fue así. Entre finales del siglo XVII y principios del siglo XIX, la mayoría de pescadores eran campesinos que iban al mar y que no residían en la Playa, sino en el núcleo del pueblo. También se tiene constancia de la llegada de pescadores a la playa de Segur. Entre nómadas y sedentarios vivían en las barcas e iban de una costa a otra hasta encontrar su sitio. Al asentarse vivían en casas, pero la barca también era percibida como vivienda puesto que buena parte de la vida uotidiana se desarrollaba en el arenal. El oficio de pescador era, en esa primera época, un simple complemento para poder subsistir. Parece que, hasta finales del siglo XIX, los pescadores no se establecieron de forma permanente en la Playa, en muchos casos procedentes de municipios vecinos desde donde llegaban a causa del problema de los vientos y de las buenas condiciones que ofrecía para la pesca la costa calafellense.
Hay distintas formas, o artes, de pescar. Las artes de la trampa hacen que el animal entre en un utensilio o aparato del que no podrá salir. Son las asas y los cadufs o alfombras, los últimos básicamente para la pesca de pulpos. Las artes de acoso actúan persiguiendo y acorralando el pescado hasta atraparlo. Son el cerco y el arrastre. Las barcas de cerco acostumbraban a salir de noche y tenían una luz para atraer a los peces, que se acercaban a la superficie. Dependía de la pericia de los pescadores encontrar un buen lugar para realizar las capturas. Hoy en día, las barcas van equipadas con radares que detectan las muelas de pescado y facilitan la labor a los pescadores.
Las embarcaciones más grandes como las de arrastre, conocidas como arrastro, se ubicaban en el trajo de Levante. Las más pequeñas, como los sardinales, los palangreros y los botes de luz se varaban en el trajo de la Espinita o de Garbí.
Las barcas calafellencas eran conocidas como muy veleras y tenían las velas cortadas a la medida de cada premarco. El de velero era un oficio indispensable en un sitio de pesca. Se cortaban y cosían las velas en el arenal. El patrón de la embarcación a envelar controlaba el corte y el cosido, ya que, una vez puesta en la vela, ya no había vuelta atrás. Primero se colocaba la vela gorda y después las chicas, los chopos y los comjavientes. Las barcas usaban diversos tipos de velas latinas según si eran barcas de pesca o de transporte, y se izaban unas u otras dependiendo del viento. El arenal de Calafell guardó alrededor de un centenar de barcas.
En Calafell había un pequeño taller en el que se construían pequeñas y medianas embarcaciones. El primer paso para construir una barca era saber elegir la madera; es decir, encontrar el árbol adecuado, normalmente con el tronco curvado, para facilitar el trabajo a los maestros de ribera. A la hora de cortar los árboles, se tenía muy en cuenta el calendario lunar; se acostumbraba a cortar la madera en luna vieja, y si no se hacía así el pino podía carcomerse. Según la parte de la barca, se usaba una u otra: el pino por el exterior, y para el alma y el costillar se usaba olivo, roble o encina.
En este taller, situado en la calle de Vilamar haciendo chaflán con el del Carme, trabajaban calafats y maestros de ribera. Ambos compartían tareas y tan pronto calafateaban como cortaban la madera con el ribera. Teóricamente, el maestro de ribera se encargaba de dibujar los planos, por lo que disponía de plantillas y modelos, y de la construcción de la embarcación. El ribera era una herramienta de corte, similar a un hacha pequeña, que daba forma a la embarcación.
Cuando el maestro de ribera tenía montadas las piezas de la nave, entraba en escena el calafate, que ponía la estopa entre las llatas.
Más imágenes de nuestra cuenta de Flickr.
http://www.youtube.com/watch?v=wbrUxdznK9A
Película sobre el Calafell marinero, filmada el siglo pasado, gentileza de la familia Merencio.
http://www.youtube.com/watch?v=9bjw4qJ4YXI
Vídeo producido en 2011 por Patí Català de Calafell. El legado que nos han dejado los mayores: cuidar de unas barcas y de una forma de entender y vivir el Mar. Amantes del Mar como Josep Sans, Julià Guasch o Joan Virgen.
http://www.youtube.com/watch?v=tpCWjMzQ-n8
Programa de Thalassa, TV3, emitido el 04/05/2012, donde sale la labor de recuperación de patrimonio de Patí Català de Calafell.