Tras recalar dos semanas antes en los puertos de Torredembarra y Cambrils para asistir a sus respectivos encuentros, la Galatzó puso rumbo a L'Ametlla de Mar por la XIX Encuentro del Golfo de Sant Jordi, en la que además de la Galatzó también estuvo Peregrina en un viaje de 50 millas desde su puerto base de Segur, para acompañar todo el resto de construcciones que quisieron y poder estar. Entre ellos, el Sant Pau de Sant Pol de Mar, la Pepeta y sus barcas "primas" de Torredembarra, otras de Cambrils como la Patoia, la del compañero Emili Alba de la Albufera, la República Catalana de Jordi Salvador, las de La Cala, y tantas otras. Y, por primera vez, una embarcación, Toni Sisterna de La Cala, con tripulación exclusivamente femenina formada por Marta, Montse y Pili, las tres con bastante experiencia en navegación con vela latina.
La fiesta empezó el viernes por la noche con el típico concurso de cocina. Este año el producto escogido por la organización fue la sepia y a toda costa este cefalópodo debía ser la base del plato. En total fueron 8 las barcas que participaron, entre ellas las dos de Calafell, y cada concursante podía añadir un complemento. Algún chef (siempre tiene que haber alguien que pase delante) se decantó por las judías de Santa Pau, otras por almejas, u otras por alcachofa o arroz. Ni que decir tiene que todos los platos triunfaron pero quien al final se llevó el jamón fue la tripulación del Sant Pau que nada más terminar la fiesta lo guardó en un lugar seguro en la bodega, pero ellos fueron los ganadores con una sepia con arroz, que resultó un plato bueno.
Al día siguiente, parada náutica por el interior del puerto de L'Ametlla y salida al mar, con un mar risadito y poco viento que fue amainando a medida que pasaban las horas. Una navegación, por tanto, muy tranquila, porque aquel mistral que tan a menudo sopla en las tierras del Ebro no se había levantado de dormir. Y como ya es tradición año tras año, atraviesa hasta la mejillonera del Mirador Bahia, baño y hacia puerto, no sin hacer un servicio de asistencia de remolque por la mañana y reparación de urgencia por la tarde a una de las embarcaciones que habían hecho la misma pensada de ir a comer ostras y mejillones en medio de la bahía, Y Cofradía y reparto de recuerdos a los patrones de cada una de las barcas.
Ya el domingo, la Galatzó puso rumbo al puerto de Segur, y Peregrina y otras construcciones de otras asociaciones se adentraron en el Ebro para amarrar en el puerto de Riumar y asistir el fin de semana siguiente al Encuentro de Deltebre.



