Unos pocos voluntarios han cocinado los calçots y preparado la salsa en la sede. Después, los socios han ido a recogido los 25 lotes reservados y que hemos comido juntos a las 14h cada uno en su casa, pero compartiendo el momento entre todos con una videoconferencia online.
Mientras comíamos hemos recordado momentos de calçotades de años anteriores... ¡para no perder la costumbre!
