Carlos Barral

Carlos Barral y Agesta nació en Barcelona en 1928 y murió en Barcelona el 12 de diciembre de 1989. Poeta, memorialista, editor y senador español, fue una figura polifacética arraigada en Calafell desde su infancia.

Carlos BarralPara ver un vídeo del programa de TV3 "Material sensible: Barral", emitido el 25/10/2007, haga clic aquí.

Licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona en 1950, fue “alma materde la generación literaria de los 50. Escribió tres volúmenes de memorias que son un hito del género en español. Asumió la dirección de la editorial Seix Barral, empresa familiar de libros de texto fundada por sus padres en 1911, le imprimió una dirección que llevó a ser la referencia literaria de todo el mundo hispano. Fue uno de los artífices del boom latinoamericano y dio a conocer a autores como Juan Marsé, Mario Vargas Llosa, Alfredo Bryce Echenique o julio Cortázar. Fue además senador por Tarragona en 1982 y parlamentario europeo por el PSC-PSOE. Escribió treinta años de Periódicos y mantuvo correspondencia, entre otros, con Max Aub, María Zambrano, Camilo José Cela, Miguel Delibes, Gonzalo Torrente Ballester, Vicente Alejandro, Caballero Bonald, Alfredo Bryce Echenique, Giulio Einaudi, Alberto Oliart, Jaime Gil de Biedma, Jaime Salinas y los presos políticos de Burgos. Su archivo se encuentra depositado en la Biblioteca de Catalunya.

El primer contacto de Carlos Barral con la Playa de Calafell se remonta a los primeros meses de su vida. La afición marinera de su padre llevó a la familia a establecer en Calafell la residencia de veraneo y fin de semana, desde donde los hermanos Barral organizaban a menudo excursiones náuticas con su barco, el Capitán Argüello. Así pues, familiarizado con el mundo marinero y sus gentes desde pequeño, Barral tuvo a lo largo de su vida una estrecha relación con el núcleo de la Playa, hasta el punto de considerar a los marineros calafellenses como una especie de tribu con la que se hallaba plenamente integrado -“mi verdadera tribu, mi verdadera patria”. No sorprende, pues, que su obra literaria esté llena de referencias en el mar y, concretamente, en la Playa de Calafell.

Barral tuvo una estrecha relación con sus vecinos pescadores, a través de los cuales capta la esencia de la vida marinera. “En la playa de Calafell había habido, como dicen los pescadores, mucha madera (...) Entre treinta y cuarenta y cinco parejas de buey; más de ochenta veleros de arrastre de sesenta a setenta palmos de eslora. Su mantenimiento ocupaba todo el año a varios calafatas ya una familia de veleros (...) Las distintas embarcaciones, cuando estaban todas varadas, cubrían en dos hileras trescientos metros de playa (...) Antes de que instalaran el varadero mecánico, cuando las sacaban a tierra con troncos de caballo y parejas de bueyes, ocupaban más espacio, estaban más desparramadas”.

Vivió también la desaparición de esta vida marinera, y recogió tanto la desaparición de los barcos en la arena como la pérdida de la fisonomía de pueblo pescador y de su actividad pesquera, motivada en parte por la carencia de un puerto pesquero. “Las antiguas tiendas iban cediendo su lugar a las torres de apartamentos, generalmente de exigua planta, altas y estrechas como lapiceros, al amparo de unas ordenanzas locas o desaprensivas y al gusto de arquitectos municipales sin muchas preocupaciones estéticas”. “Y, por supuesto, sufría en carne viva cada demolición de las casitas populares, de las tiendas tradicionales (...) Hice numerosas gestiones pintorescas. Muchas con la intención de ayudar a la cofradía local de pescadores a obtener un puerto, aunque fuera engañando a la administración. Pero mi prestigio de rojo separatista no resultaba de mucha ayuda. política más conservadora de protección del patrimonio popular”.

Se casó con Yvonne Hortet, mujer perteneciente a la alta burguesía barcelonesa, y tuvo cinco hijos: la traductora, ilustradora y empresaria Dánae Barral, el escultor Dario Barral, Marco, Alexis y Yvonne. “Me había casado el 4 de octubre de 1954, en Calafell, con un ceremonial improvisado de tradición veneciana, que comportaba las bodas como el mar. Cada uno desde sus cuartelas, Yvonne y yo, habíamos acudido muy temprano a la destartalada iglesia en construcción, a retirar sacos de cemento, a disponer y desempolvar los arrinconados bancos (...) Mientras, un grupo de marineros, subía desde la playa el Fisis mi sufrido falucho pescador, que quedó aparejado, con la vela izada, en la puerta del templo (...) Gracias a la generosidad de mi suegra, el pueblo bebía gratis en casi todos los bares y tabernas. Las tripulaciones de sardinal no se hicieron esa noche en el mar y hasta la guardagujas del paso a nivel abandonó el servicio. Y hubo baile promiscuo y cohetes a cargo del borracho oficial del pueblo. Unas bodas con agnación por parte de esa comunidad supérstite”.

Los hermanos Marco y Yvonne actualmente regentan el conocido restaurante "La Espinita" en una antigua tienda de pescadores, una de las últimas que quedan en pie. La otra tienda de pescadores propiedad de la familia actualmente es sede del museo Barral. “Yvonne había fundado una taberna marinera, La Espinita, resucitando una tienda de mar con toneles en la Salida, en la playa, no lejos de mi casa. Lo había hecho con la intención de ayudar a Danae ya su nueva familia, proporcionándole un trabajo de fines de semana y vacaciones. Esta taberna se convirtió enseguida, sino que nadie se lo hubiera propuesto, en punto de cita de raros y subversivos, en guarida de filósofos, con gran aprensión de las conformadas gentes del lugar (...) La Espinita se llamaba así en memoria del antiguo trajo pescador, del barrio de los secaderos y las tiendas de los pescadores pobres, los remitgers, barrio que estaba separado del resto de la población, en la parte de poniente de la playa. Espineta es el número de un guiso feroz, de un matahambre que se hacía antiguamente como salazón de espina de atún y era el más barato de los cocimientos pensables”.

Museu casa Barral

Adjuntamos algunos artículos publicados en La Vanguardia sobre Carlos Barral:

25 de julio de 1965: El poeta, señor feudal de calafell. A bordo del capitán Argüello 

15 de agosto de 1997: Patria perdida del capitán Barral

19 de marzo de 2002: La restauración de la casa Barral

13 de diciembre de 1989: More Carlos Barral