El mar es y ha sido una fuente de riqueza desde tiempos inmemoriales. La explotación de sus recursos ha sido primordial para muchos pueblos, hasta el punto de convertirse en su motor económico.
Pero los trabajos relacionados con el mar siempre han sido muy duros, y más en una localidad como Calafell donde nunca se ha contado con la presencia de un puerto pesquero. Esta dureza y modo de vida se han convertido, con el tiempo y en el imaginario popular, en la referencia de una época pasada llena de epopeyas en cuanto a la relación entre los hombres y el mar. Es lo que llamamos el Mar Mítico.
Pero al mismo tiempo el mar también ha sido un espacio en el que divertirse, donde disfrutar. Un espacio en el que las embarcaciones de pesca se han sustituido por otras embarcaciones destinadas al recreo. Es lo que hemos llamado el Mar Lúdico.

Durante una época, entre los años 50 y 80 del siglo XX convivieron en la playa de Calafell estas dos formas de entender el mar. Sin embargo, poco a poco lo que había sido el referente y motor económico de esta franja del litoral fue desapareciendo debido a la dureza de sus condiciones, dando paso a una ocupación del espacio basada en una nueva fuente de riqueza: el turismo.
Sin embargo, desde hace unos años ha ido creciendo la conciencia entre la población de Calafell de que este pasado no debe caer en el olvido y que hay que recuperarlo para poder explicarlo a las generaciones futuras.

A partir de los años 50 del siglo XX el mar calafellense y toda la fachada litoral empiezan a convertirse en un espacio lúdico
Fruto de esta inquietud, y aprovechando la iniciativa de una entidad del municipio, el Club Patí Calafell, se está recuperando el patrimonio marítimo del municipio para poner en marcha el proyecto de la creación del primer Ecomuseo Flotante de la Costa Daurada.
Con este proyecto se pretende alcanzar los objetivos de recuperar la cultura marinera y aportar un valor diferenciador a nuestra playa, añadiendo la etiqueta de “cultura” junto a la de “sol y playa” en nuestro municipio.

Poco a poco, con la paulatina desaparición del sistema tradicional de vida de los pescadores, el recuerdo del tiempo pasado se transformará en un recuerdo mítico

Carlos Barral (a la derecha) fue uno de los primeros en disfrutar del Mar Lúdico desde su infancia, pero gracias a su inquietud ya sus relatos conocemos con detalle muchos aspectos del Mar Mítico

Mientras convivieron pescadores y turistas en la playa, el buen ambiente entre ambas comunidades se evidenciaba en la ayuda que los forasteros prestaban a los autóctonos cuando debían sacarse las barcas del mar.
Plafones
Para explicar todo esto diseñamos, fabricamos e instalamos doce paneles, colocados alrededor del varadero, para explicar el Calafell de antes. Para ampliar la información cada panel tenía códigos QR que lo enviarán a otras páginas. Aparte, también preparamos una aplicación de realidad aumentada con más sitios.
Os muestran algunos paneles de la exposición. Los dos primeros paneles explican en qué consistirá la realidad aumentada y los QR.











