El viernes 29 de agosto los socios y socias que se atrevieron, participaron en una excursión para conocer el Penedès profundo desde el Mirador de la ermita románica de San Miguel de la Juncosa del Montmell, bastante conocida por calafellenses y calafellenses y gente de aquella región, pero desconocida por la región. El camino, en coche, fue plácido pues los 24 km que hay desde la Destilería, se hicieron en un santiamén, pero la subida a pie a la ermita ya fue otra cosa, y no precisamente soplar y hacer botellas. Como dice el refrán, la ignorancia es muy atrevida, y algunos lo sufrimos, con caída de culo incluida, pero los que se lo propusieron llegaron quedándose, sin embargo, con las fuerzas algo debilitadas por la vuelta. Amigos, la edad no perdona.
La ermita románica de Sant Miquel es la llamada iglesia vieja del Montmell, está dedicada a Sant Miquel y está allá arriba al menos desde antes del año 1200. Hace más de dos siglos que el castillo roquero vigilaba encima de la "diente" del Montmell, cuando decidieron levantar un templo un poco más abajo, a 781 metros sobre el nivel del mar Cultural de Interés Local (BCIL) e inventariado en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico Catalán.
Desde la explanada de la ermita se puede admirar la comarca del Penedès, y, entre todos los pueblos, Calafell junto al mar.
Después de saltar y esquivar rocas y zarzas por la montaña, en coche hicimos hacia Sant Jaume dels Domenys que era la segunda etapa de la salida, para visitar los arcos que todavía quedan del acueducto romano del pueblo. Son unas arcadas que tienen 3 metros de altura y otras 3 de ancho, que alineadas, forman una línea ligeramente curvada de una longitud aproximada de unos 70 metros. La obra está realizada con piedra del país de diferentes tamaños, cogidas con mortero romano. Y como la ermita de Sant Miquel, es un bien protegido inscrito también en el Inventario del Patrimonio Cultural de la Generalitat.
Si desea visitarlo, pregunte por elAcueducto Romano de los Arcos, que está situado el polígono industrial del pueblo de Sant Jaume dels Domenys.
Y para terminar, una espléndida cena en la plaza del pequeño pueblo del Papiolet, preparada y servida con mucha atención y cuidado por La Cocina de Silvia @societatcrelpapiolet. Bueno en serio.

