A primeros de octubre se ha sacado a Francisca al varadero del puerto para limpiar y pintar la obra viva. Es una actuación necesaria, ya que hace más de un año y medio que la barca está en el agua y ha sido bastante parada. Además, es importante para poder una travesía más plácida hacia La Ràpita, a donde nos dirigimos el próximo sábado en una travesía de 68 millas náuticas.
El trabajo lo realiza la empresa Semac, del puerto Segur Calafell.
A las 10 horas del día 1 un grupo de voluntarios lleva la barca del amarre hasta el foso del varadero, donde Miguel nos espera para sacar la barca con la grúa. Aprovechamos y pesamos: 11.100 kg. Se deja sobre unos soportes, preparada para trabajar durante cuatro días.
Lo primero es sacar todas las incrustaciones de la obra viva con Kärcher. Esto nos permite ver algunas cosas a arreglar: el tirafondo de la bocina ha sido comido totalmente por las corrientes galvánicas, y habrá que sustituirlo y conectar un cable al ánodo de sacrificio (esto no tenemos tiempo de hacerlo y habrá que hacerlo la próxima vez). También se ven unos desperfectos puntuales en la pala de tomillo por entrada de agua en la zona afinada que coincidía con los pernos, donde habrá que sanear y poner masilla de epoxi. ¡Todo lo demás está perfecto!
El viernes día 4 por la tarde volvemos a poner la barca en el agua. Antes de poner en marcha el motor, habrá que cebar la junta de goma de la bocina del eje de la hélice.
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