Nada es fácil, y la construcción de la réplica de Francisca tampoco lo ha sido.
El proyecto tuvo sus orígenes en 2018, cuando la Asociación presentó el proyecto a los presupuestos participativos del Ayuntamiento de Calafell de 2019, y después de 5 años de todo tipo de problemas y enredos, por fin se puede dar por terminado. Pero Zeus, ese Dios barbudo con el rayo en la mano y el águila en los pies, tampoco nos lo puso fácil. Momentos antes de iniciar la fiesta del bautizo, empezó a llover a cántaros como diciendo «¡aquí estoy yo!», hasta que, según cuentan, un pacto secreto con Poseidón, el Dios del mar, le hizo reflexionar y, finalmente, salió el suelo. Algunos de los que estábamos teníamos la teoría de que el agua que nos había enviado Poseidón había sido culpa de los humanos, porque si el bautizo hubiera tenido lugar el sábado tal y como estaba previsto en lugar del domingo 9 de junio, habría sido una ceremonia más lucida . Pero la que con toda la ilusión del mundo había preparado la Asociación para honrar a los Dioses, tuvo que reducirse a la mínima expresión, anulando la mayoría de los actos previstos, como la teatralización, las canciones de mar, la exhibición del Bot Salvavides y el baile de fajas que la tripulación de la construcción y amigos del mar llevaban meses ensayando.
¡Qué lástima!
Los más descreídos, en cambio, especulaban que los rayos y truenos habían llegado como un acto de rebeldía de la propia Francisca, no sólo por el tiempo que tardó en ser una realidad, sino también por los meses que una vez en Calafell ha estado prisionera amarrada en el muelle. Pero seguro que, una vez superados todos los obstáculos, ya en casa, felizmente cumplirá con dignidad su papel de embajadora del pueblo, allí por donde navegue.
Entre los que debían ser protagonistas de la fiesta echamos de menos al maestro de ribera artífice de la construcción de la embarcación porque, casualmente, ese día había sido convocado a un acto tan humano y formal como presidir una mesa electoral. Él, que ha sido una figura clave en todo el proyecto no pudo estar allí, pero las circunstancias mandan, como mandan también las fuerzas de la naturaleza y los Dioses del Olimpo.
La entrañable ceremonia fue austera, pero no estuvo ausenta de simbolismo.
Pasadas las 10 de la mañana, Maria Lluïsa Lastra, concejala de Promoción Económica y Turismo del municipio, abrió el acto institucional y con un breve parlamento dio la bienvenida a los asistentes. A continuación, Jordi Rascado, miembro de la asociación y coordinador del proyecto, presentó el acto del bautismo, haciendo referencia al origen de la palabra, en el sentido de sumergir, hundir, ahogar o morir, pero con una idea metamorfosis hacia una nueva vida, ya con la protección de los Dioses.
Con la nueva Francisca, pues, tiene lugar el tránsito del original hacia el actual, su réplica. Esta transformación se simboliza al inicio del acto con la entrega de la barca por parte del maestro de ribera responsable del astillero (representado en este caso por Vicente García-Delgado) con la entrega de una placa de madera con un clavo antiguo de bronce que simboliza la Francisca original. En definitiva, una alegoría de la vieja barca en la nueva. Seguidamente, Jordi Rascado hizo referencia a su vínculo con su familia y en especial a su amigo Pere Arroyo, traspasado hace 12 años a raíz de un terrible cáncer, que fue quien le introdujo en el mundo de la vela latina y el patín a vela.
A continuación tomó la palabra Vicente García-Delgado, reconocido estudioso de este tipo de embarcaciones, que ha participado de forma muy activa y desinteresada para que el proyecto llegara a buen puerto y que será el maestro de ceremonias.
El acto, laico (veremos cómo la Iglesia católica recoge y hace suyos muchos de los símbolos paganos que se utilizaron en este ritual), se dividió en cuatro partes:
- Purificación: con fuego y agua. Cómo utilizar el incienso y el agua bendita: Ton Suria, patrón de la embarcación, arrojó agua sobre la cubierta con una rama de olivo y, a continuación, el resto del agua sobre orza. El también patrón y presidente de la entidad, Josep Sierra, dejó un recipiente con humo de olivo en la base de la orza.
- Sacrificio de sangre: representado con el pan, el vino y la piel de un cordero, como en Misa o en el antiguo Testamento, representado con estos tres mismos elementos. Noa, bisnieta de Magí Sicart, el último armador de Francisca, dejó el pan sobre la cubierta. Por su parte, Vicente Garcia-Delegado volcó una botella de vino sobre la cabeza de muerte de la embarcación, cubierto por la piel de cordero, para indicar a los Dioses que el sacrificio se había consumado, mientras Guillermo Márquez, otro de los patrones, arrojó el vino sobre el timón, como señal de que Francisca sabrá encontrar el rumbo preciso en cada singladura.
- Protección: con la sal y la cruz, las estampas de santos y vírgenes, como cuando se pone sal en la boca del niño o se hacen las señales de la cruz al frente. Jordi Rascado, patrón y vicepresidente de la Asociación, puso la cruz en la rueda de proa como símbolo de salvamento de los peligros del mar. El resto de tripulantes y asistentes echaron sal sobre la cubierta como simbología del deseo de una larga vida por Francisca.
- Seguro: a raíz del bautizo, el antiguo óculo ahora es la matrícula (protección y seguro del estado), pero por si todo falla, Josep Sierra, otro de los patronos y presidente de la Asociación colocó una moneda de curso legal en la base del árbol para pagar el último viaje de "Caronte".
Al finalizar, la Luz Cervera leyó unas palabras escritas por Agustí Martín, decano de la Facultad de Náutica de Barcelona y persona muy implicada en el proyecto. Seguidamente, se hicieron una serie de agradecimientos a otros asistentes: Pere Alemany, presidente de la Federación Catalana para la Cultura y Patrimonio Marítimo y Fluvial; Enric García, director del Museo Marítimo de Barcelona; Víctor Martí, presidente de A Tot Drap, asociación armadora de la embarcación Sant Pau de Vilassar a quien Francisca ha estado muy vinculada desde su nacimiento.
Cerró el acto Ramon Ferré, Alcalde de Calafell, con unas palabras de recuerdo para la familia Sicart e hizo entrega de un obsequio a Maria Sicart, hermana de Magí, el último patrón de Francisca.
Por último, el grupo Barrala Veus interpretó la habanera Francisca, con música y letra del director del corazón, Josep A. González, compuesta expresamente por la ocasión.
Artículo "Buena mar Francisca, un bautismo con ritos ancestrales en Calafell" del
del 09 junio 2024
La habanera "Francisca", de Josep A. González
Música entrada …
Al caer la tarde, cuando el sol se esconde
la luna de plata remonta en el cielo.
Encima de la playa resto abandonado
la silueta triste de un viejo barco.
Reina de la costa, que fue de otro tiempo
cuando fue tan preciosa, besando las olas
con sus velas al viento.
Francisca brava, cuando fue la más bonita
del mar de Calafell…
Encima de la barca cantante,
iban aquellos marineros,
viejas canciones marineras,
recuerdo Magí las cantaba también.
Las gaviotas van bailando
y en el horizonte se va perdiendo.
Todos disfrutaremos de la ola
de chispas saladas y el olor a pescado.
Guíanos barquita querida
sobre el mar azul hacia el sol poniente,
guíanos Francisca querida
sobre el mar azul rumbo a Calafell.
Música …
Y ahora después de muchos años
fruto del amor en el mar,
recordando a Francisca,
y todos manos a la obra, volverás al mar.
A pesar de la fuerza del corazón,
a pesar del esfuerzo de las manos,
haremos de nuevo la barquita
linda y coqueta igual que antes.
Haremos de nuevo la barquita,
linda y coqueta, Francisca serás.
Música haciendo la melodía + Coro
La la la la la la la
La la la la la la la
la la la la la la la la
la la la la la la la la
A pesar de la fuerza del corazón,
a pesar del esfuerzo de las manos,
ya hemos hecho de nuevo la barquita,
linda y coqueta igual que antes.
Ya hemos hecho de nuevo a Francisca.
Desplegamos las velas… llévanos al mar.








