
El texto a continuación es extraído del artículo de CMD Sport, del periodista y patinario calafellense Jordi Maré
De las diversas travesías que tenemos en nuestra asociación, sólo en 2014 no se logró concluir una etapa. Fue desde Sant Feliu de Guíxiols hasta la cala Sa Riera de Begur y no pudo llevarse a cabo debido a una fuerte tormenta que desató vientos muy fuertes. En el caso de la travesía de Es Calafell hasta Amposta, desarrollada desde el sábado 3 de agosto hasta el lunes 5 de agosto, el motivo de no llegar a la meta planteada fue exactamente lo contrario, es decir, la falta de viento .
Un total de doce navegantes nos hicimos en el mar el pasado sábado, a las diez de la mañana, desde el varadero de la asociación Pati Català Calafell. En total fueron diez patines, a los que se les sumaron otros dos, con sus respectivos patrones, a la altura de la playa de Sant Salvador, perteneciente al municipio de El Vendrell. El destino de esa primera etapa era Cambrils.
Sin viento en el Cabo de Salou
Los navegantes disfrutamos de un viento suave de garbí, al inicio, (de unos 4 nudos) que fue subiendo hasta unos 6 nudos a medida que avanzaba el día y se consumían millas.
Sin embargo, llegados al cabo de Salou, el viento cayó y esto provocó un último tramo de esa etapa muy penoso. El patrón que primero logró la playa invirtió en la etapa unas siete horas, mientras que en los últimos en llegar casi necesitamos ocho horas.
Segunda etapa de nueve horas
Al día siguiente, el domingo, se desarrolló la segunda etapa. Ésta comprendía desde Cambrils hasta Riumar. Nuevamente, el viento reinante fue un garbí. Sin embargo éste se mostró caprichoso y tan pronto soplaba con una intensidad de 4 nudos, como se disparaba y alcanzaba los nueve nudos.
Sin embargo, los navegantes fuimos superando tramos y, llegados al punto desde el que se vislumbraba Riumar empezamos los problemas para los patrones menos experimentados. Algunos nos las vimos y deseamos para alcanzar la playa debido a tener que acceder a ella navegando con viento procedente de tierra lo que nos obligó a tener que hacer numerosos bordes.
Al final, mientras los primeros en llegar al suelo lograron hacerlo después de unas ocho horas de navegación, otros necesitaron algo más de nueve horas.
Tercera jornada con arranque ventoso
Después de unas 16 horas navegando durante las dos primeras jornadas, al afrontar, al día siguiente, la última jornada de la travesía en la que debía cubrir el tramo de Es Riumar hasta Amposta, todo pareció indicar que sería una sesión dura . Y es que al salir de Riumar, el viento llegaba encajes de hasta doce nudos.
Los aventureros no se acobardaron y superaron toda la franja litoral donde se encuentra el llamado Garxao Petit situado en el margen izquierdo del río Ebro. Una vez alcanzado el punto desde el que avistaban la desembocadura del río que riega Zaragoza, el viento cayó. hasta quedar una brisa muy suave. Tan leve era la intensidad de esa brisa que ésta apenas nos permitía acercarnos. hasta la desembocadura y parecía como si nos expulsara debido a que aquella brisa apenas permitía contrarrestar la corriente de la desembocadura del río.
Las tentativas para superar este tramo se sucedieron por más de dos horas pero los esfuerzos resultaron vanos. Por último, los aventureros, viendo los problemas de acceso y considerando que, si llegábamos a acceder al cauce del río, se encontraríamos con un largo trecho en el que, tal vez, los problemas de navegación podrían agravarse, optamos por dar media vuelta y volver a Riumar.
A pesar de no llegar a la meta fijada, los expedicionarios valoramos satisfactoriamente la iniciativa, especialmente por el buen ambiente reinante y las experiencias vividas.






































Fotos en nuestro canal de Flickr
Video de Anguita Productions promocional sobre la travesía, en nuestro canal de YouTube.
Preparativos
CMD Sport explica en este artículo la planificación de la travesía antes de llevarla a cabo.
Artículo publicado en CMD Sport el 1 de agosto de 2019