¡Cómo pasa el tiempo! Parece que fuese ayer cuando en Calafell tuvo lugar la Fiesta del Mar de Cataluña, el encuentro de embarcaciones de vela latina y tradicional que cada dos años se celebra en algún pueblo o ciudad de nuestra costa. La de Calafell fue la sexta edición y esta vez la organización corrió a cargo del Ayuntamiento, de la Asociación Patí Català y Vela Latina Calafell, de la Comunalidad de Calafell, y de la Federación Catalana por la Cultura y el Patrimonio Marítimo y Fluvial (FCCPMF), como entidad que cobija a todas las asociaciones con idénticos objetivos de preservar y recuperar el patrimonio marítimo y fluvial. Además, contó con el apoyo de la Facultad de Náutica de Barcelona, la Red de Museos Marítimos de la Costa Catalana y el conjunto de asociaciones y comerciantes del municipio. También con el patrocinio de la Generalidad de Cataluña, la Fundación Santa Teresa, la Diputación de Tarragona y los Ayuntamientos de El Vendrell y Calafell, para que la fiesta fuera suficientemente exitosa.
Esta vez, en Calafell se puede decir que tiramos la casa por la ventana porque un encuentro con tanta participación y tantas actividades como el del 2023 nunca se había visto. Además, haber coincidido con la Feria de la Mar que año tras año se organiza en el municipio, supuso un magnífico fin de semana de mar y velas.
Decimos que echamos la casa por la ventana porque a los puertos de Segur y de Coma-ruga llegaron embarcaciones procedentes de varios lugares, no sólo de Cataluña, sino también de la Comunidad Valenciana, Galicia, País Vasco, el Rosellón, Islas Baleares y de Túnez. Por la costa de Calafell, pues, vimos navegar el pailebote Santa Eulalia del Museo Marítimo de Barcelona, el Quetx Ciudad Badalona, el Santo Ramón de Vilassar de Mar, el Santo Pablo de San Polo de Mar, la Pepeta de Torredembarra, Carlos Barral y la Galatzó de Calafell, la República Catalana de Palamós, con la bandera como vela mayor, la Besitos de Mallorca, Nuestra Señora de la Consolación de Colliure y muchas otras, hasta los ochenta. También cientos de patines catalanes y los pequeños optimistas, las embarcaciones de los niños. Pero la que no pudo estar fue Francisca, la réplica de la última barca de toro a vela, propiedad del Ayuntamiento de Calafell, fruto de los presupuestos participativos de 2019, que a pesar de haber finalizado su construcción, no pudo llegar al puerto de Segur por problemas burocráticos. La fiesta, pues, en este sentido quedó algo deslucida porque todo el mundo la echó de menos.
Evidentemente, la llegada de tantas construcciones a Calafell supuso la asistencia de más de 400 tripulantes que pudieron intercambiar conocimientos en el simposio que se celebró en el puerto de Segur. Una veintena de ponentes compartieron con el resto de compañeros, proyectos de éxito de sus respectivas asociaciones.
La VI Fiesta del Mar se desarrolló en varios espacios. Uno, que se llamó Festival del Mar, tuvo lugar en la plaza del puerto y fue el lugar de encuentro y reunión de patrones y tripulantes. En la plaza se ubicaron los stands de las diferentes entidades, un espacio gastronómico, talleres para los niños, y un gran escenario para los espectáculos de música marinera y de taberna. Y el otro, llamado Fira del Mar, que ocupó la playa y el paseo marítimo de Calafell y del barrio marítimo de Sant Salvador, donde hubo la mayoría de las 23 exposiciones, como la de la Historia del patín catalán y la Astillero de las cien barcas, en dos stands en el paseo; o Las Ballenas del Mediterráneo, a bordo de la embarcación Ematkub; otros, en equipamientos municipales como el Museo Casa Barral, la Cofradía de pescadores y el Museo Pau Casals; y también en el Hotel Le Meridien Ra, alrededor de los Cien años de latinas en Calafell y Sant Salvador.
Pero no sólo fue un fin de semana lúdico, sino que el encuentro sirvió, por un lado, para intercambiar conocimientos entre todos los participantes, y, por otro, de reivindicación de valores tan importantes como el patrimonio marítimo y fluvial, la inclusión, la sostenibilidad y la igualdad de género, entre otros.
La razón de ser de las asociaciones venidas a Calafell es la recuperación del arte de navegar con vela latina como legado milenario a preservar. Éste es el objetivo. Y sobre todo también, la recuperación y exhibición de este tipo de embarcaciones, muy a menudo con dificultades suficientes por falta de espacio. Pero en Calafell lo tenemos muy bien, primero porque la Asociación, gracias a la gentileza de la Dirección del puerto, dispone de un espacio exclusivo para el amarre de las barcas recuperadas, que es uno de los lugares más visitados y fotografiados del municipio; el otro, el astillero del Ecomuseo del Mar, en la Destilería, donde llevamos a cabo los trabajos de mantenimiento y recuperación de las embarcaciones, para que una vez restauradas, puedan exhibirse y navegar por la costa calafellense. Dos casos paradigmáticos del trabajo realizado por la Asociación de Calafell, por ejemplo, han sido la construcción de una réplica del bote más emblemático de San Salvador, Manuela, que una vez terminada, será expuesta en la sede de la Asociación . La otra, y en estrecha colaboración con Astilleros Cataluña, la fabricación de la arboladura, la motorización, electrificación y velamen, etc., de la réplica de Francisca que hoy en día ya luce con todo su esplendor amarrado a puerto.
No podemos olvidarnos tampoco de la participación de los almadieros de Coll de Nargó, galardonados en el año 2023 con la Cruz de Sant Jordi, que participaron para compartir el gozo de haber conseguido en el año 2022 que la navegación con balsas fuera declarada Patrimonio Inmaterial de la humanidad por la UNESCO, declaración que también hemos solicitado para la navegación con vela latina y que por ahora está en trámite.
Respecto a la significación del valor de la inclusión que promovemos desde todas las asociaciones de vela latina, una de las intervenciones más impresionantes fue la de Dani Anglada, un joven marinero de profesión, que se quedó ciego tras sufrir un grave accidente pero que, superando todas las adversidades, puede volver a disfrutar del mar a bordo de su patín catalán surcando las aguas de la costa catalana y más allá. Reivindicando, en definitiva, un mar que levante puentes y no barreras, para que todo el mundo pueda disfrutarlo, independientemente de sus capacidades. También más de 200 socios de la entidad Veles por el Alzheimer pudieron disfrutar del mar.
Igualmente, todos tuvimos ocasión de saber un poco más sobre el medio ambiente, a raíz de la conferencia que el meteorólogo Tomàs Molina impartió en el Centro Cívico Montserrat Civit del puerto de Segur, con una extraordinaria asistencia de público, lo que corrobora la preocupación de la ciudadanía por este tema. Además, en relación con la necesidad de cuidar el medio ambiente se firmaron un par de convenios con dos entidades de la comarca: uno con GEPEC, que vela por la protección de la naturaleza y de los ecosistemas; y el otro, con GEVEN, el grupo ecologista de El Vendrell y Baix Penedès, por la protección del patrimonio ambiental, y todo para concienciar a la ciudadanía de la importancia de conservar la herencia de nuestros antepasados. Igualmente, entendiendo el mar como un espacio para todas y todos, sin discriminación por razones de género o sexo, se reivindicó el papel histórico de las Mujeres del Mar, con una exposición de esta entidad, que se dedica a potenciar la visibilidad de las mujeres que trabajan en el medio marino en cualquiera de sus sectores.
Por último, al margen de las muchas actividades llevadas a cabo durante el fin de semana del 8 al 11 de junio de 2023, la VI Fiesta del Mar se redondeó con un programa global, bautizado con el nombre de “Mar Mític, Mar Lúdico” que se desarrolló durante todo el año pasado, con la idea de ampliar el número de actividades y que todas las programadas tuvieran cabida. Con estas actuaciones pretendimos llegar a diferentes sectores de la población con la idea de que todo el mundo pueda familiarizarse con el evento y ofrecer la oportunidad de formar parte del evento. Entre otros encuentros y conferencias: la impartida por la Asociación Mujeres del mar, Los Viajes Azules, Los 750 años del Consolat de Mar, El cambio climático en el Mediterráneo, Proactiva Open Arms, El vocabulario marinero del Penedès, etc.
Dado el carácter bianual de la Fiesta del Mar de Cataluña, la siguiente está previsto que tenga lugar en junio de 2025 en algún puerto del país todavía pendiente de confirmar, pero se haga donde se haga, seguro también será un éxito, dada la fuerte implicación de la veintena de asociaciones de la Federación Catalana por la Cultura y el Patrimonio Marítimo y Fluvial en todo aquello que tenga olor a mar. ¡Seguro que sí!
